Sala del Palacio Nacional con piso hidráulico — apertura de La muestra
LATIR

El placer de vivir

La muestra

LATIR propone volver la mirada hacia la vida: reconocer su valor, atravesar su fragilidad y convertir el cuidado en una decisión consciente.

Eje curatorial

Más de cincuenta artistas nacionales e internacionales habitan el Palacio Nacional para construir un recorrido alrededor de aquello que nos sostiene y nos transforma: la presencia, los vínculos, la fragilidad, el cuidado y la permanencia.

LATIR nace desde Arteconciencia y su compromiso con la prevención y detección temprana del cáncer de mama, a beneficio de Fundarosa. Pero su mirada se abre mucho más allá de la enfermedad: invita a detenernos, reconocer el valor de estar aquí y preguntarnos cómo elegimos cuidar la vida.

LATIR: El placer de vivir nace de una pregunta esencial: ¿qué significa estar verdaderamente presentes en nuestra propia vida?

Más de cincuenta artistas nacionales e internacionales habitan el Palacio Nacional para construir un recorrido alrededor de aquello que nos sostiene y nos transforma: la presencia, los vínculos, la fragilidad, el cuidado y la permanencia.

A lo largo de la muestra, las obras nos confrontan con el cuerpo, el tiempo, la memoria, los otros y nuestra propia vulnerabilidad. Algunas hablan desde lo íntimo; otras desde lo colectivo. Juntas construyen una experiencia que no busca representar la vida, sino hacernos sentir que estamos vivos.

En ese recorrido, Centro de gravedad y No estoy sola acercan la experiencia a un territorio especialmente sensible: el cuerpo atravesado por la incertidumbre y la fuerza de una comunidad capaz de sostenernos.

LATIR nace desde Arteconciencia y su compromiso con la prevención y detección temprana del cáncer de mama, a beneficio de Fundarosa. Pero su mirada se abre mucho más allá de la enfermedad: nos recuerda que tomar conciencia de la vida también es una forma de cuidarla.

LATIR es una invitación a detenernos, sentir y reconocer el inmenso privilegio de estar aquí.

Ronald Morán y María Elena Padilla, curadores de la muestra.

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 01 — El placer de estar aquí: el Salón Rosado con techo ornamentado, vitrales, lámparas, muros rosados y paneles con obras

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

01

Salón Rosado

El placer de estar aquí

Presencia · respiración · gratitud · cuerpo vivo

“¿Qué significa estar aquí, ahora?”

LATIR comienza antes de la enfermedad. Comienza en aquello que solemos dar por hecho: respirar, sentir, reír, mirar a otros, habitar un cuerpo y reconocer la belleza de lo cotidiano.

Antes de pensar en lo que puede cambiar, LATIR comienza con algo mucho más sencillo: estar aquí. Respirar. Sentir el cuerpo. Reconocer los afectos y los pequeños instantes que construyen una vida. Este primer espacio propone detenernos en aquello que con frecuencia damos por hecho. No se trata todavía de mirar hacia la pérdida, sino de reconocer el valor de la presencia. Quizá cuidar comienza precisamente ahí: en darnos cuenta de que estar aquí importa.

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 02 — Testimonios: pantalla de video con los testimonios y vista a través de la puerta hacia la instalación de la sala contigua

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

02

Testimonios

Escucha · proximidad · atención

“¿Qué cambia cuando una experiencia deja de ser ajena?”

Antes de que las obras desplieguen metáforas, materiales y formas, esta sala propone una acción elemental: escuchar.

Ahora el recorrido nos invita a escuchar. Las voces que habitan este espacio acercan experiencias que muchas veces conocemos desde lejos, a través de cifras, diagnósticos o historias ajenas. Escuchar transforma esa distancia. Cada testimonio devuelve una experiencia humana, particular e irrepetible. No necesitas encontrar respuestas. Basta con permanecer un momento frente a estas voces. Escuchar también puede ser una forma de acompañar y una primera manera de cuidar.

Obras en esta sala· Toca una obra

Selección curatorial por asignar.

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 03 — No estoy sola: visitante en primer plano frente a la instalación de brasieres enyesados suspendidos, con la puerta y la profundidad del salón

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

03

No estoy sola

Comunidad · reconocimiento · acompañamiento

“¿Qué ocurre cuando una experiencia individual se reconoce como compartida?”

Después de escuchar una voz, el visitante entra en una presencia colectiva.

Una experiencia íntima puede sentirse profundamente individual. Pero aquí, muchas historias comienzan a ocupar un mismo espacio. No estoy sola reúne presencias, cuerpos y memorias para hablar de algo esencial: la posibilidad de atravesar la vulnerabilidad acompañados. Cada elemento conserva su propia historia, pero juntos construyen una comunidad. La obra no borra las diferencias; las reúne. Y nos recuerda que incluso en los momentos de mayor incertidumbre pueden existir redes capaces de sostenernos.

Obras en esta sala· Toca una obra01
Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 04 — Vínculos: vista general del salón con piso de cubos y muros expositivos

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

04

Vínculos

Afecto · sostén · cercanía · reciprocidad

“¿Quién sostiene tu vida?”

La vida sucede entre nosotros.

Después de reconocer que no estamos solos, aparecen los vínculos. Las personas, recuerdos, afectos y relaciones que sostienen nuestra vida, muchas veces sin que seamos plenamente conscientes de ello. Este salón piensa el afecto como una estructura invisible: algo que nos acompaña, nos contiene y nos conecta. Mientras recorres las obras, piensa por un momento en tu propia red. ¿Quiénes ocupan un lugar esencial en tu vida? ¿Y para quién eres tú también un lugar de sostén?

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 05 — Transformación: vista del salón con lámpara de araña, ventanales del Palacio Nacional y muros expositivos

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

05

Transformación

Cambio · adaptación · reconstrucción

“¿Qué parte de ti ha tenido que cambiar para seguir adelante?”

Transformación articula el momento en que la experiencia deja de ser un estado fijo y se convierte en proceso.

Vivir también significa cambiar. Algunas transformaciones las elegimos; otras llegan sin pedir permiso. El cuerpo cambia, las relaciones cambian y nuestra manera de entender el mundo también puede hacerlo. Las obras de este espacio hablan de adaptación, reconstrucción y movimiento. No presentan el cambio como una obligación de convertirse en alguien mejor, sino como parte inevitable de estar vivos. Transformarnos no significa dejar atrás todo lo que fuimos. Muchas veces significa aprender a continuar de otra manera.

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 06 — Fragilidad: vista del salón con muros expositivos, obras enmarcadas y piso de mosaico hacia el fondo del recorrido

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

06

Fragilidad

Vulnerabilidad · pausa · incertidumbre

“¿Qué hacemos con aquello que no podemos controlar?”

La fragilidad no es una excepción de la experiencia humana; es una de sus condiciones.

Reconocer nuestra fragilidad puede resultar incómodo. Nos recuerda que no todo está bajo nuestro control y que el cuerpo, los afectos y aquello que amamos también son vulnerables. Pero LATIR no plantea la fragilidad como debilidad. Este espacio propone mirarla con atención. Aquello que puede romperse también puede adquirir un valor diferente cuando reconocemos su delicadeza. Tal vez aceptar nuestros límites no nos hace más pequeños. Tal vez nos vuelve más conscientes de aquello que merece nuestra atención.

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 07 — Cuidar: vista del salón con muros expositivos, obras enmarcadas, texto de sala y piso decorado del Palacio Nacional

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

07

Cuidar

Atención · sostén · reparación · responsabilidad

“¿Qué decides cuidar?”

Después de reconocer la fragilidad, el recorrido cambia de dirección.

Después de reconocer la fragilidad aparece una posibilidad: cuidar. Cuidar puede significar atender, acompañar, reparar, observar o simplemente detenernos antes de seguir. No es una garantía de que podamos controlar todo lo que sucede. Es una decisión de prestar atención a aquello que importa. El cuidado puede dirigirse hacia otros, pero también hacia nosotros mismos. Mientras recorres esta sala, la pregunta se vuelve personal: ¿qué parte de tu vida necesita hoy un poco más de cuidado?

Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 08 — Permanencia: vista del salón con obra escultórica en primer plano, piso de cubos, puertas y arquitectura del Palacio Nacional

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

08

Permanencia

Memoria · continuidad · arraigo · persistencia

“¿Qué permanece cuando todo cambia?”

Permanencia se detiene en aquello que continúa después de la transformación.

No todo desaparece cuando algo cambia. Hay recuerdos, vínculos, gestos y experiencias que permanecen con nosotros y continúan transformando la manera en que habitamos el presente. Permanecer tampoco significa quedarse inmóvil. Puede significar continuar, adaptarse y conservar aquello que nos sostiene. Este espacio propone una pausa antes de entrar al núcleo más intenso del recorrido. Pregúntate qué ha permanecido contigo a través del tiempo. ¿Qué llevas todavía, incluso después de haber cambiado?

Obras en esta sala· Toca una obra02
Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 09 — Centro de Gravedad: instalación completa con las nueve mamografías en postes, la silla, los hilos rojos y el piso de mosaico

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

09

Centro de Gravedad

Concentración · cuerpo · ruptura · sostén

“¿Cómo cambia el dolor mientras lo atravesamos?”

Centro de Gravedad recorre, a través de nueve mamografías intervenidas, una gestación del dolor: una experiencia que irrumpe, crece, se transforma y termina formando parte de una nueva manera de habitar el cuerpo.

Hay momentos en los que el cuerpo deja de sentirse como una certeza y todo parece cambiar de centro. Centro de Gravedad parte de esa experiencia. Las imágenes médicas, los hilos y la silla construyen un recorrido entre ruptura, incertidumbre, sostén y presencia. La obra no plantea una historia heroica ni una victoria final. Habla de permanecer cuando las coordenadas cambian y de encontrar nuevos puntos de apoyo. A veces son los vínculos. A veces la comunidad. A veces, simplemente, la conciencia de seguir aquí.

Obras en esta sala· Toca una obra01
Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 10 — El placer de vivir: instalación audiovisual con proyección a gran escala, proyector sobre su base y atmósfera oscura del salón

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

10

El placer de vivir

Síntesis · respiración · conciencia · vida

“Después de todo lo recorrido, ¿qué significa para ti estar vivo?”

Este espacio funciona como una pausa de síntesis dentro del recorrido de LATIR.

Después de atravesar presencia, vínculos, transformación, fragilidad y cuidado, este espacio propone volver a una idea aparentemente sencilla: vivir. El placer de vivir no significa ignorar la vulnerabilidad. Quizá ocurre precisamente porque sabemos que la vida es cambiante, frágil y limitada. Este momento funciona como una pausa para reunir todo lo recorrido. No hace falta llegar a una conclusión inmediata. Basta con volver al presente y preguntarnos qué significa, ahora, estar aquí.

Obras en esta sala· Toca una obra01
Montaje de la sala01 / 01
Montaje de la Sala 11 — Decisión: urnas acrílicas, panel central con código QR, piso de mosaico y decoración mural del Palacio Nacional

Toca la fotografía para verla en pantalla completa

11

Decisión

Conciencia · elección · participación

“Después de esta exposición, ¿eliges cuidar tu vida?”

El recorrido culmina en una decisión íntima y activa.

LATIR termina con una decisión que no podemos tomar por ti. Después de recorrer estas salas, la exposición abandona por un momento las obras y devuelve la pregunta al visitante. Cuidarnos no elimina la incertidumbre, pero puede cambiar la relación que tenemos con nuestra propia vida. Las urnas convierten esa reflexión en un gesto sencillo y visible. Antes de salir, pregúntate: después de esta experiencia, ¿eliges cuidar tu vida? La exposición termina aquí. La decisión continúa contigo.

Obras en esta sala· Toca una obra01
Interior del Palacio Nacional de El Salvador

Palacio Nacional · El Salvador

Visita LATIR en el Palacio Nacional.